LOS LIBROS DE CAROLINE LAWRENCE

Comparte....Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

caro_last_of_wine_renault_6July2015

 

Caroline Lawrence (Londres 1954) es una escritora estadounidense autora de la serie  “Misterios romanos”, cuyo primer libro “Los ladrones de Ostia” fue publicado en el año 2001. Caroline cursó Estudios Clásicos en la universidad de Berkeley antes de obtener una beca para el Newnham College de Cambridge. Posee también una titulación en Estudios Hebreos y Judíos del University College London. En España los libros de “Misterios romanos” son publicados por la editorial Salamandra (web de la editorial).

 

Le preguntamos a Caroline sobre cuáles son los libros que más le han gustado y más influido en su brillante carrera como  escritora de libros ambientados en la Antigua Roma.

 

Aunque nací en Londres, crecí en California, en las afueras de un pueblo cálido y seco llamado Bakersfield. Cuando no estaba nadando en la piscina o andando en bicicleta era fácil encontrarme junto a mi morera favorita leyendo un libro que, normalmente era uno de los Misterios de Nancy Drew, que trataban sobre una niña de secundaria que resolvía misterios y regañaba a los criminales. El atractivo de una mujer fuerte, una heroína cuyo papel era resolver misterios y hacer justicia me llevó naturalmente hacia Sherlock Holmes y Agatha Christie. Durante los primeros años de mi vida no había televisión en la casa, pero solíamos ir  al autocine. Una película que recuerdo con particular afecto fue el musical “Golfus de Roma”, rodado en España.

 

ALEXIA DE ATENASNo sabía lo que quería hacer hasta que, con dieciocho años, leí dos libros que cambiaron mi vida: “La Ilíada“, traducida por E.V. Rieu y “El último vino” (publicada en nuestro país como “Alexia de Atenas“), de Mary Renault, una novela histórica ambientada en la Grecia clásica en la época de Sócrates, Jenofonte y Platón, contada desde el punto de vista de un niño ateniense. De repente se abrió ante mí un mundo completamente nuevo: el mundo de la Antigua Grecia. En la Universidad de Berkeley me apunté a clases de griego antiguo y me enamoré del idioma y su mundo. Finalmente había encontrado una asignatura que me enamoraba, una que incluía el lenguaje, la historia y el arte. El griego naturalmente condujo al latín y luego a los Clásicos. Lo disfruté tanto que gané una beca para estudiar Clásicas en Cambridge. Pero Cambridge era demasiado académica para mí, así que dejé mis estudios en suspenso durante unos años, tiempo durante el cual me casé y formé una familia en la Inglaterra rural. Unos años más tarde regresé a Londres como madre soltera. Cuando mi hijo comenzó la escuela, estudié hebreo y judío en la UCL y reviví mi pasión por el mundo antiguo.

 

Tras realizar un Posgrado en Lenguas semíticas, empecé a trabajar en la escuela de mi hijo. Primero enseñé Arte, y cuando me preguntaron si me gustaría enseñar alguna otra asignatura, inmediatamente sugerí Latín. Así fue como, enseñando la lengua y la cultura latina a niños de entre nueve y once, renació mi pasión por la Antigua Roma. La enseñanza fue divertida pero  agotadora y ,a medida que pasaba de los treinta y cinco años, me preguntaba cuánto tiempo más podría seguir así. Siempre me apasionó  la idea de ser escritora y decidí intentarlo antes de que fuera demasiado tarde. Comencé a realizar cursos de escritura creativa, a leer libros sobre cómo escribir y a escuchar audio libros de guionistas de Hollywood. Estaba aprendiendo sobre cómo escribir pero no sabía sobre qué escribir. Entonces, un día de julio de 1999, mientras visitaba a mi hermana en California, ésta me dijo: ‘¿Por qué no the thieves of ostiaescribes un libro para niños ambientado en Pompeya?’

Y pensé, ‘¡Sí! ¡Nancy Drew en la Antigua Roma!

Mi chica detective y sus amigas podrían visitar Pompeya en el curso de sus investigaciones y ser testigos de la primera erupción fatal. Me dio el tiempo y el lugar: la bahía de Nápoles en el año 79 d.C. Cada misterio no sería un misterio, pero exploraría diferentes aspectos de la vida en el siglo primero de nuestra era. Cada libro implicaría personajes y artefactos reales, y cada uno contaría con un mito griego en su núcleo.

Elegir el año 79 d.C. fue fortuito porque sucedieron muchas cosas durante el breve reinado de Tito; además de la erupción del Vesubio, hubo un fuego y una plaga en el invierno del 80 d.C., la inauguración del Anfiteatro Flavio (también conocido como el Coliseo) en primavera y finalmente su misteriosa muerte en septiembre del año 81 d.C.

 

Por entonces había descubierto la serie de  Didio Falco de Lindsey Davis y las novelas de Gordiano el Sabueso de Steven Saylor. Los libros de Saylor se desarrollaban durante la República y los de Davis durante el reinado de Vespasiano, antes de la erupción del Vesubio, por lo que yo estaba a salvo en la Roma de Tito.

 

HANDBOOK TO LIFE IN ANCIENT ROMEAS THE ROMANS DIDMe encantaba escribir los libros y la etapa de investigación era un auténtico placer, especialmente cuando comencé a trasladar a mis personajes por el Imperio Romano: Rodas, Corinto, Delfos, Atenas, Alejandría, Nubia e incluso Volubilis en el norte de África. Pasé muchas horas felices investigando sobre temas especializados como las carreras de carros y la biblioteca de Alejandría. Como referencia general, mis libros favoritos fueron “Handbook to Life in Ancient Rome” de Adkins & Adkins y “As the Romans Did” de Jo Ann Shelton. Este último es una brillante colección de fuentes primarias: lo que los antiguos romanos opinaban sobre su mundo, con sus propias palabras a través de cartas, documentos legales, ensayos, tumbas y grafitis.

 

Entre los libros que leía mientras escribía los Misterios romanos están incluidos dos de mis amados libros de “confort”. “Mi Familia y otros animales“, de Gerald Durrell, que muestra el mundo sentido por un niño en la flora, la fauna, el paisaje, la comida y las costumbres del Mediterráneo. “Zorba el griego“, de Nikos Kazantzakis, es otro libro que releo cada cuatro o cinco años porque ofrece una brillante idea sobre la mente y el temperamento de un hombre mediterráneo. Las primeras líneas de mi décima novela de Misterios romanos, El fugitivo de Corinto, es un homenaje a  la obra maestra de Kazantzakis: “Le conocí en Corinto, dijo el capitán romano Marcus Flavius Geminus, cuando salvó mi vida”.

 

He escrito diecisiete libros de la serie Misterios romanos, y otros dos libros de cuentos que complementan la reverencia de mi detective Flavia y sus amigas. También he escrito cuatro libros  para lectores más jóvenes, de entre siete y nueve años, ambientados en Ostia, bautizados como “The Romans Mystery Scrolls“, que tienen menos sangre que los Misterios romanos.

 

the roman mistery scrolls1

 

Durante unos años me tomé un descanso del mundo clásico para escribir libros para niños ambientados en el Salvaje Oeste, más parecido a la Antigua Roma de lo que se podría esperar, pero pronto regresé al mundo antiguo.

 

dos librosEn los años 2014 y 2015 escribí dos libros cortos para jóvenes basados en personajes de la Eneida de Virgilio. “The Night Raid” es la trágica historia de Nisus y Euryalus del libro noveno de la Eneida. “Queen of the Silver Arrow” es la historia de otro personaje que muere, la guerrera Reina Camilla. Estos dos últimos fueron publicados por Barrington Stoke y están escritos específicamente para lectores adolescentes disléxicos o reacios a la lectura. Aunque la escritura es clara y simple, el contenido es bastante oscuro. Estos libros pueden ser cortos, pero cuentan con mucha investigación detrás, por lo que escribirlos me produjo una gran satisfacción.

 

quests_1and2-260x200Mi último proyecto es “The Roman Quests“, una serie que se desarrolla principalmente en la Gran Bretaña romana una docena de años después de los acontecimientos de los Misterios romanos.  Ahora nos encontramos en tiempos del emperador Domiciano y el cuarto, y último libro,  es testigo de su sangriento asesinato, tan vívidamente narrado por Suetonio en las Vidas de los Césares. Aunque “The Roman Quest” están escritos para niños espero que los adultos también las disfruten. En realidad no escribo para niños, escribo para mí. Ocurre que tengo una mentalidad de una niña de once años.  En la investigación de esta última serie leí el  libro de Charlotte HigginsUnder the Sky“, sobre la historia de la erudición en la Gran Bretaña romana y también “Journey to Britannia” de Bronwen Riley.

 

Siempre trato de tener la última novela de  Simon Scarrow y de Ben Kane en audio libro para escucharlos cuando estoy en el tren y me encanta “Legionario. El manual (no oficial) del soldado romano” de Philip Matyszak; me parece una idea extraordinaria.  Otros libros que he leído o escuchado recientemente son “Greek Fire” de Adrienne Mayor; “Horace and Me” de Harry Eyre; “The Old Ways” de Robert Macfarlane; “Being a Beast” de Charles Foster; “SPQR” de Mary Beard y los libros de George R.R. Martin. Aunque son fantasía, creo que son la mejor ficción histórica que se escribe en la actualidad. Explico por qué aquí: http://the-history-girls.blogspot.co.uk/2013/07/game-of-thrones-storytelling-tips.html

 

georger.r.martin-asongoficeandfire

 

Uno de mis descubrimientos favoritos es “Nápoles 1944” de Norman Lewis, una obra conmovedora y bellamente escrita sobre Nápoles durante la Segunda Guerra Mundial. Entre otras calamidades, Lewis fue testigo de la erupción más reciente del Vesubio: “Fue la visión más majestuosa y terrible que he visto nunca, ni que esperaba ver”.

 

Ahora que “El último vino” está disponible en audio libro lo escucharé una y otra vez. De todas mis fuentes no primarias, ésta sigue siendo la más influyente en mi escritura. He cantado sus alabanzas en repetidas ocasiones, por ejemplo en http://the-history-girls.blogspot.co.uk/2012/01/my-first-history-teacher-by-caroline.html

Estoy siempre escuchando traducciones de los autores clásicos: Ovidio, Juvenal, Marcial , Virgilio y Homero también. Mi versión favorita de La Ilíada es la realizada por Stephen Mitchell leída magníficamente por Alfred Molina. Esta es la manera de leer a Homero, ¡por los oídos!

 

Mis motivos para escribir siempre han sido dos: primero, quiero aprender todo lo posible sobre el mundo antiguo. En segundo lugar, quiero transportar a mis lectores a ese mundo, con todas sus visiones, olores, sonidos e inquietudes. Los clásicos son un tema que es infinitamente rico y gratificante. Nunca se puede agotar. Quiero agradecer a todos los arqueólogos y eruditos que escriben tan convincente y claramente sobre aspectos particulares del Mundo Antiguo. Nosotros, los escritores de ficción histórica, no podríamos hacerlo sin vosotros.

 

MISTERIOS ROMANOS

 

Comparte....Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Dejar una opinión