Los libros de SIMONE SARASSO

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Sarasso

Simone Sarasso (Novara, 1978) es un escritor  y guionista italiano  de cómic, cine y televisión. Iniciado en la novela negra, sus dos primeras incursiones en la novela histórica romana se han saldado con notable éxito: Invictus y Colosseum; siendo el autor de novela histórica más vendido de Italia, según la Editorial Planeta. Este año ha publicado una nueva novela en su país natal, Italia: “Aeneas. La Nascità di Un Eroe” (Rizzoli).

En el siguiente artículo, Simone nos cuenta cuáles son sus libros favoritos y aquellos que más han influido en su acercamiento a la novela histórica ambientada en la época de la  Antigua Roma.

 

Mi Roma

La primera vez que vi  Roma tenía veinte años.

Es extraño , lo sé : soy italiano , vivo a menos de un millar de kilómetros de la capital , he viajado mucho, pero en cuanto a Roma, por alguna razón, nunca la había visitado.
La primera vez que vi a Roma, fue a causa de un libro.

Mi primer libro. En realidad no era mío. Recuerdo el título: El sabor del humo. Una colección de relatos cortos publicados por una muy pequeña – y muy virtuosa – editorial toscana. En su interior se hallaba el mío, mi primer intento de acercarme a la novela histórica. En aquella época no me preocupaba de la historia antigua. En ese momento, ni se me pasaba por la cabeza la posibilidad de ser escritor.
La primera vez que vi a Roma, no sabía qué decir. Sin embargo, lo cuento y, de hecho , lo escribo.

Había conocido al editor por casualidad , buscando un puesto de trabajo, tras haberme graduado y realizado el servicio civil . Había telefoneado: “Tienes una buena pluma . ¿Por qué no escribes una historia? “Sí, ¿por qué no puedo escribir una historia?  Porque, sencillamente , no había escrito nunca en mi vida . Yo nunca había escrito nada , aparte de los ejercicios en la escuela, la tesis y alguna carta para mis novias. Pero leía, diablos, sí que leía. Y , a fuerza de leer, la magia sucedió: si la chispa, que tienes oculta en algún lugar, salta, entonces la oportunidad de encender el fuego aparece. Entonces llegó la petición del tenaz y  muy buen editor de la Toscana Fernando Quatraro. “¿Por qué no escribes una historia? “. La escribí , esperé durante meses, y finalmente el editor me dijo que estaba bien. Sería publicada en un hermoso volumen con la cubierta clásica  roja y gris. ” Lo presentamos en Roma. Qué haces, ¿vienes?. ” ¿Qué hago ? ¡Vuelo! ”

 

Recuerdo poco de la presentación, pero mucho – mucho – de la ciudad. El viento  se quebraba frente al Coliseo y mis ojos alucinaban con el techo de la Capilla Sixtina , el Trastevere, etc. La primera vez que vi  Roma, mi corazón latía .

Desde ese día de marzo, yo estaba en Roma. Algo había enraizado en mi corazón de escritor , algo que me iba a cautivar sólo unos años después. 

A lo largo de la primera parte de mi carrera me he dedicado a la novela negra y al thriller. Me tomó casi diez años escribir mi trilogía sobre la Italia sucia, un conjunto de novelas que narra el lado oscuro de mi país desde la posguerra hasta Tangentópolis . Durante esos años , he sido influenciado por los grandes maestros del crimen internacional , como Don Winslow,  James Ellroy , Jean -Claude Izzo, Manuel Vázquez Montalbán,  Giancarlo De Cataldo, o Massimo Carlotto.

La historia siempre ha sido mi pasión , una fuente inagotable de inspiración.

Un verano, sin embargo, sucedió algo extraño: fue el último verano sin niños, mi hijo Albert nació en octubre. Mi esposa y yo pasamos mucho tiempo juntos , estábamos en la ciudad debido a que el ginecólogo le aconsejó que no trabajara demasiado . Por las tardes, íbamos a la piscina municipal: mano a mano,  bajo la sombrilla , leímos toneladas de libros.

Dejé de lado, por un verano, el thriller  y me dediqué a algo nuevo, algo que durante años – desde la primera vez que puse un pie en la capital – roía en mi interior : ese verano me convertí en un lector de novelas históricas de ambiente clásico.

Empecé por el principio , por Valerio Massimo Manfredi . Me enamoré de la prosa del maestro,  devoré sus bestseller: Los pantanos de Hesperia , El escudo de Talos , el Ejército perdidoAlexandros . Entonces me encontré con autores que , hasta hacía unos años, se habían dedicado al amarillo y negro , al igual que yo : Mauro Marcialis y Franco Forte fueron dos enormes, extraordinarias sorpresas.

Por último , extendí mi horizonte y conocí a Ben Kane, Robert Harris y Santiago Posteguillo.

Fue un verano emocionante y esos libros hicieron mella en mí.

A fuerza de leer me vino, arrogante, la idea de que podría escribir algo como esto. Al igual que lo habían hecho distinguidos colegas antes que yo.

Mientras pensaba sobre la posible trama y rastreaba los siglos de la historia de Roma en busca del personaje ideal, mi esposa dió a luz, y Albert vino al mundo.
Tras el éxito de INVICTUS decidí narrar  algo epitome , y elegí un símbolo de la ciudad que muchos años antes me había robado el corazón : escribí COLOSSEUM,  tratando de recrear la maravilla que siente cada ser humano la primera vez que presencia el ‘Anfiteatro Flavio’. Conté  la historia de Vero  y Prisco , dos gladiadores que habían hecho algo excepcional, único en la historia del Imperio. Estoy seguro de que ser padre influyó en el tipo de historia que quería contar. Escribir sobre el  emperador Constantino: mientras que Alberto estaba descubriendo el mundo , yo reconstruía la historia del gran monarca que reunificó por última vez el Imperio. Descubrí sus debilidades, así como sus grandezas, que siempre han acompañado la historia de su figura. Me encontré con un Constantino hijo : hijo de padres separados ( su madre Elena era de origen humilde , mientras que su padre , Constancio, estaba destinado a sostener el destino de Roma ); Constantino y su padre (muy malo , descuidado, cruel , impaciente, alucinaciones) . Descubrí al hombre que se hallaba bajo la púrpura:  así nació INVICTUS, mi primera novela imperial.

Desde la primera vez que vi a Roma han pasado once años.

Desde aquella primera mirada extática , lanzada a la capital a causa de un libro , no me he recuperado.

Hace meses que estoy trabajando en un díptico de Eneas , estoy investigando profundamente para ir contra corriente e ir a las raíces de Roma. Contar la vida del héroe en dos novelas , que estarán en las librerías el próximo año.

Hasta ahora , nunca he dejado de buscar el corazón de Roma, entre los libros.

Y no creo que vaya a parar hasta que  sea capaz de poner sobre el papel lo que la ciudad más bella del mundo sigue haciéndome sentir.

 

basilica

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